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miércoles, 12 de octubre de 2022

Nuala

Cosas extrañas que la gente ha escrito en Google y que, inesperadamente (supongo que tanto para ellos como para mí), les han traído a mi humilde egoblog: CD+OSTRA+CANCION DE JINETE stop motion payaso opera todo en buhardillas bulle rouge blog marisol terrazas foto sexy aeropuerto internacional de beauvais autobuses paris gestos en la primera cita Gràcies per la princesa y el guisante De cualquier modo, sean bienvenidos todos los internautas errantes. Estas cosas me hacen pensar que debería poner un buscador interno, para que esa persona que indaga insistentemente (¿habrá más de uno?) sobre fotos sexy de Marisol en terrazas (¿?) se desengañe rápidamente. Sin embargo siempre he creído que un extraño y tupido tejido de casualidades domina mi existencia y controla sutilmente mi porvenir, así que mejor facilitaré esas casualidades y todo aquello que me traigan, sea bueno o malo. De momento no me puedo quejar.

Vertigo Trading CardsUna de esas casualidades hizo que hace algún tiempo recibiera un correo electrónico de un tipo desconocido cuyo tema era "Pero comor". Saludaba con un escueto "Buenas, soy yo” y me preguntaba que cómo era eso de "Nuala", de dónde había surgido mi inspiración porque su próximo corto iba a salir a la luz con ese nombre y le corroía la inquietud y la curiosidad. Le respondí, intrigada aún por si le conocía y no le recordaba, explicándole que Nuala, aparte de una línea de ropa de Puma, y una bailarina de la danza del vientre, es mi nick desde hace bastantes años debido a un personaje del còmic The Sandman de Neil Gaiman. Nuala es un hada que, a grandes rasgos, es enviada de regalo al Rey de los Sueños, renuncia a su magia porque se enamora de él, quiere quedarse y, sin quererlo, causa su perdición. Pero no, desgraciadamente su corto no tenía nada que ver con hadas ni con cómics, su Nuala provenía del nombre de un personaje de una película de mi admirado Kubrick que aún no he visto (me temo que a causa de sus protagonistas): Eyes Wide Shut. Me dijo que me avisaría del estreno de su corto por si me apetecía pasarme y la verdad es que encontré interesante seguir el juego a la casualidad e ir a ver Nuala (code : confusion). Ayer mismo, estando en el aula de ordenadores de mi facultad, haciendo un trabajo de comparación de bases de datos que me trae por el camino de la amargura y que tengo que entregar mañana, esa persona que me envió el correo y de la que no había vuelto a saber nada me saludó a través del messenger: yuju!
al final no viniste al estreno
Me pilló por sorpresa, ni siquiera lo recordaba, sinceramente. Tardé unos segundos en ubicarme, saber quién era y de qué estreno hablaba. ¡Nuala! Una lucecita se encendió. ¡Lo había olvidado! No me avisó del día del estreno, me lo perdí... En fin, una lástima que subsanaré en cuanto pueda porque, afortunadamente, el corto se puede ver aquí: http://www.boumanstudios.com/Nuala/ Disfrútenlo. Advierto que no sé nada sobre su calidad, argumento, protagonistas, equipo técnico... nada de nada. Pero lo prometí, ahí está, Miguel. ¡Suerte! Hoy es otro día plomizo en el que se hace necesario esquivar multitudes de repartidores de diarios gratuitos que llegan como mareas, a ondonadas. Hoy voy bien armada contra ellos. Hoy arrastro como una condena la maravillosa edición de Anaya de Moby Dick con ilustraciones. Llevo mi grillete felizmente, aunque pesa una barbaridad. Mi ataúd salvador. Voy a disfrutar en el tren y en el autobús y en el metro, saboreando cada palabra de Melville, cada frase. Voy a tener problemas con este libro, y no sólo por su volumen, sino porque me gusta ir apuntando citas, fragmentos que me enamoran de lo que estoy leyendo en mi Moleskine. Pero en este caso es imposible, tendré que refrenar mi impulso o acabaría reproduciendo palabra por palabra la obra completa en mi libreta de notas. Contención. "Nuala" tiene una sonoridad hermosa, debe ser un nombre gaélico, y huele a montañas, a prados verdes, a whiskey de malta, a piexies y leyendas. Sandman por Yoshitaka Amano
Morpheus: I could send you a dream of my love. Nuala: I already have that, my lord.

jueves, 11 de enero de 2007

Una de payasos

Cuando era pequeña no me daban miedo los payasos.

Veía a Los payasos de la tele y hasta creo que tenía alguna de sus cintas de canciones. Pero también veía Candy Candy o el programa de Torrebruno (D.E.P.), y tenía cintas de Teresa Rabal y de Enrique y Ana, lo cual no dice mucho a favor de mi criterio por aquél entonces. Bueno, era pequeña, ¿qué queréis?

Sin embargo fue leer It de Stephen King y empezar a temerlos. Nunca me hicieron demasiada gracia aunque no les temía en el circo las pocas veces que mis padres me llevaron. Pero después de leer y de ver a Pennywise (me refiero a este de la izquierda, no al grupo de California), el Payaso Bailarín, en la versión telefilm los payasos de ese tipo me dan bastante repelús. De hecho Pennywise se parece bastante a Ronald McDonald y a éste último tampoco puedo verlo ni en pintura.

Parece que no es nada raro y que, en general, los payasos provocan tanta o más aversión que simpatía. Incluso existe un nombre específico para el miedo irracional y enfermizo a los payasos: coulrofobia. A los niños suelen asustarles los disfraces en general (vean las lágrimas de muchos cuando sus padres los sientan a la fuerza sobre las rodillas de un Rey Mago o de un Papá Noel) y además el maquillaje de los clowns, que deforma y exagera ciertos rasgos faciales, a muchos les aterroriza por parecerles deformidades nada cómicas. Para rematarlo su comportamiento extraño, delirante e ilógico roza la locura o psicopatías maníacas...

Sólo piensen por un segundo cuántos payasos malvados existen a lo largo de la historia, real o imaginaria además del ya mencionado de It... Piensen por ejemplo en John Wayne Gancy, el famoso asesino en serie apodado "The Killer Clown", quien confesó haber matado a 33 hombres y niños (el más joven de 9 años y el mayor de 20) y haberlos enterrado bajo su casa. Trabajaba en fiestas infantiles vestido como Pogo El Payaso. Durante su tiempo en prisión pintaba al óleo caras de payasos (uno de ellos fue comprado por GG Allin y aparece en una portada de uno de sus discos) y afirmaba sardónicamente "A clown can get away with murder." Murió asesinado por el Estado de Illinois en mayo de 1994 mediante una inyección letal. Nunca expresó remordimientos y sus últimas palabras fueron "You can kiss my ass". Su examen psicológico y el análisis post- mortem de su cerebro eran aparentemente normales.

O piensen en el archienemigo del también bastante trastornado psicológicamente y oscuro héroe de cómics Batman. El Jocker, un antiguo ingeniero químico trastornado tras la muerte de su mujer y del futuro hijo que esperaban y cuya cara sufrió terribles deformaciones tras quemarse con productos químicos, se convirtió en un demonio del mal y en la pesadilla de Bruce Wayne...


Jocker en "La broma asesina", por Brian Bolland.

Y ya no hablemos de los muchos grupos y músicos que han adoptado el look de "evil clowns" como seña de identidad. Ojo, que no me refiero a los que salen al escenario y hacen el payaso, de esos aún hay más.

Sin embargo afortunadamente todos los payasos no son así de terribles. También hay payasos que no dan miedo, payasos adorables... Aunque no siempre lleven la cara pintada... Y es que la genialidad de estos payasos está en retrotaernos a nuestra inocente infancia cuando el mundo entero era una sorpresa, en hacernos volver a los sentimientos primarios y puros, en revelarnos la estupidez de lo que nos rodea. Buster Keaton, Charles Chaplin, los Hermanos Marx, los Monty Python... y muchos otros.

Y esos payasos la mayoría de las veces son más tristes que divertidos, más revolucionarios que amables.

Ah, por alguna razón el llanto de un payaso siempre nos remueve profundamente el alma. El aullido de Charlie Rivel le hizo famoso y se convirtió en parte característica de su número, junto a su silla y su guitarra.

Una de las anécdotas mas entrañables es precisamente el origen de ese aullido. Charlie se disponía a empezar su actuación en la pista del circo pero un niño asustado lloraba desesperadamente y el público estaba más pendiente de él que del payaso. Así que Charlie se acercó para tratar de calmarlo pero sólo consiguió que el niño llorara con más fuerza. Rivel entonces se retiró hacia el centro de la pista y empezó a aullar, a llorar desconsoladamente, solidariamente: "¡¡¡Aaaauuuuuuuu!!!" El niño se calló en el acto, sorprendido al descubrir que aquel ser extraño que lo había asustado al principio sufría y se expresaba en su mismo lenguaje. Cuando Charlie, aún lloroso, se acercó de nuevo al niño éste se sacó de la boca el chupete y se lo tendió al cómico en un acto de solidaridad. El llanto de Rivel se transformó en una tierna sonrisa y el publico arrancó en aplausos. El payaso aceptó el ofrecimiento del niño y hoy en día aquel chupete histórico se conserva entre las vitrinas del Museo Charlie Rivel de Cubelles.

Un verdadero monumento a lo que un auténtico payaso significa.


domingo, 31 de diciembre de 2006

Adiós, 2006

No le podría pedir más a un año en el que todo lo que me ha ocurrido han sido cosas buenas.

Una amiga dice que los años impares siempre son mejores. Y aunque no esté de acuerdo y me parezca una estupidez éste que se nos acerca ya, pisándonos los talones, además de ser impar acaba en siete, un número que siempre me ha parecido mágico. Si va a ser aún mejor que el 2006 me va a traer muchas alegrías. Lo mismo os deseo a todos. A los que salís y a los que preferís quedaros en casa. A los que lo celebran en familia y a los que prefieren estar solos (los padres se suelen poner muy tontorrones en fin de año, pobres). Solteros, con pareja, con mascota o como quiera que estéis.

Que no se os atraganten las uvas.

Brindemos por obtener lo mejor del 2007.

Mañana, cuando despierte, sea la hora que sea, tendré varias cosas que celebrar...



P.S. Como deseo para el año que viene añado que por fin nos pongan la conexión adsl para poder colgar imágenes, actualizar el blog más a menudo y volver a la vida de internauta.

viernes, 15 de diciembre de 2006

Té con especias y mecedora

Para compartir confidencias.
Para renovar la amistad.

lunes, 17 de julio de 2006

No tengo mesura...

Vivir para comer y no comer para vivir.

Del mismo modo que recientemente hablaba del placer gastronómico, hoy lo tengo que hacer de la (a veces) necesaria mesura y la contención respecto a ese placer. Mientras que el sexo (el otro placer que se disfruta con los cinco sentidos) puede practicarse sin mesura y sin temor a consecuencias graves por excesos (siempre con precaución y profilácticos en caso necesario), la gastronomía tiene un inconveniente terrible: comer sin mesura engorda (que no vengan los graciosos a decir ahora que el sexo también puede engordar si te quedas embarazada). Sí, amigos lectores, es la terrible diferencia entre la lascivia y la gula. ¡Maldición!


Hilda, de Duane Bryers
Hay épocas en que no me importa, en que paso de la báscula vuelvo a ser la despreocupada que era cuando estaba muy por debajo de mi peso ideal (cuando pesaba 55 kilos con mi casi metro ochenta) y comía igual o más que ahora. Pero tengo momentos en que me miro de perfil y el espejo no me devuelve la imagen que yo quiero. Incluso a veces me engaña y me hace verme más gorda de lo que estoy. ¡Peligro!

Roger me asegura que soy una exagerada y que no estoy ni mucho menos como Hilda (a la izquierda) o como las Toil Girls pero ha llegado la época en que hay que hacer un poco de contención (sólo alimentaria).

No ayudará que el sábado tengamos una cena, que el domingo vayamos a ponernos las botas a un dominicano con la gente de Riff- fanzine y que la semana que viene vaya a organizar una barbacoa en mi terraza...

Pero bueno, tampoco va a afectarme tanto como para comer sólo lechuga o Biomanán, o para beberme un litro de agua antes de comer o para que empiece la dieta de la alcachofa o del pomelo. Yo, que presumo de no haber hecho dieta en toda mi vida y que sólo he adelgazado considerablemente estando con una depresión, down in the hole, sin querer comer, ni dormir ni hacer nada de nada... En fin, que con tener un poco de cuidado durante algún tiempo, cenar menos y compensar las comilonas con fruta para cenar creo que ya cumplo. Tampoco hay que exagerar, oigan. No voy a cambiar de parecer en cuanto al placer de comer.

Viendo la televisión, o saliendo a comprar o mirando las revistas a una le crece el complejo de gorda hasta que racionaliza y se da cuenta que esas modelos no son mujeres de verdad, que las tallas no van a ejercer una dictadura contra ninguna de nosotras y que comerse una barrita con sabor a chocolate (que no de chocolate, no confundamos) no es comida ni es vida ni es nada.

Así que dense un homenaje sin complejos y elijan modelos aquí o aquí.

domingo, 16 de julio de 2006

Post Secret



viernes, 14 de julio de 2006

Arroz hervido

Me parece increíble, ahora que lo pienso, estar ahí sorbiendo mi granizado y hablando sobre la vida... No tengo derecho, considerando con quién lo estoy haciendo.

No sé nada, me hago pequeñita, soy una mota minúscula que se lleva el viento. Soy unos ojos que pasan y miran por la ventana, como cuando voy en autobús y espío a los ocupantes de los coches o a los ocupantes de los edificios como colmenas, que preparan la cena, planchan la ropa o hacen todas esas cosas tediosas que se hacen en la vida cotidiana sin pensar que un par de ojos te vigilan y ven lo hermoso de esos gestos íntimos. Una chica que canta mientras conduce. Una señora que pasa en bata con una toalla enrollada en la cabeza. Entran ganas de llorar. Yo no soy nada para ellas. Ellos podrían no existir más allá de ese cuadradito transparente, podrían ser un escenario o una proyección. ¿Tendrán problemas y sueños y preocupaciones? ¿Les costará llegar a fin de mes? ¿Les fascinará la voz de Nick Cave? ¿Odiarán a Maria Teresa Campos? ¿No sabrán cómo asumir la muerte, el olvido, el rencor o el fracaso? ¿Serán sólo sombras en la pared de la caverna?

Mi teoría expuesta entonces, ante el granizado, sobre que alguien a quien no le guste comer no puede amar la vida de la misma manera que alguien que adore comer me parece más y más absurda y excesiva. Hablábamos sobre una compañera de una amiga que casi sólo come lomo con patatas y arroz hervido. Pero lomo sin pimienta ni nada. Y arroz hervido con agua y sal, nada de un ajito o un par de hojas de laurel para dar sabor, nada de tomate o salsa alguna. Sólo arroz hervido, arroz blanco, del que te dan cuando estás enferma. Conclusión: no le gusta comer.

Olvidémonos de la comedora de arroz y admitamos que hay gente a quien no le gusta comer, que comen por alimentarse, porque tienen que hacerlo, para sobrevivir. No disfrutan del placer mayúsculo de la gastronomía. Se pierden todo un mundo de sabores, aromas, texturas... explosiones de auténtico placer orgásmico en las papilas gustativas. Para mí es aberrante, inexplicable, ¡un horror!

De igual manera hay gente a la que no le gusta leer o no les gusta la música (más allá de las cuatro canciones bailables de las radio- fómulas), o no les gusta el cine o el teatro... Aunque nos entren ganas de llevarnos las manos a la cabeza por ello, existen. No, no se corten las venas, eso sí sería excesivo.

Mi pretenciosa teoría era que esas personas (hablábamos de las que no les gusta comer en particular pero se hacía extensible a todas las demás mencionadas) no disfrutaban tanto la vida, que no la exprimían al máximo, como a los que sí les gusta saborear, por ejemplo, un buen fricandó o un buen bacalao al pil- pil. Asociaba, por decirlo de algún modo, que para estar realmente vivo al 100% debes apreciar los placeres que te ofrece la vida. Y el placer de comer es el único, junto al del sexo, en el que se emplean los cinco sentidos. ¿Cómo puede, como el sexo, no gustarle a alguien?

Y lo mismo me da por pensar a veces sobre los que no han leído un libro en su vida o no disfrutan con la música, o sobre aquellos que van al cine "a lo que den" y para los que la idea de buen cine es únicamente la última americanada para pasar el rato (ojo, digo "únicamente" porque yo también disfruto con muchas americanadas, tampoco soy una selecta visionadora gafapasta de cine turco o afgano). Me pregunto a veces cómo pueden no gustarles esas cosas o cómo puede ser su vida sin esos elementos que yo creo tan imprescindibles. Me imagino cómo pueden ser sus pensamientos sin esas referencias cinematográficas, literarias, ficticias que a veces trufan los míos (no siempre, en ocasiones soy ameba mental más de lo que me gustaría). Pero de repente me doy cuenta de que quizá tengan experiencias que yo no tengo ni conozco y que son mucho más excitantes para ellos que las mías. Coño, no hay que ser tan etnocéntrico...

Lo importante es pasar por la vida con todos los sentidos bien abiertos a nuevas experiencais para no perderse nada, disfrutar cada segundo porque nunca sabes cuándo será tu último fricandó, tu último polvo en el sofá, tu última escucha de "Hutterite Mile", tu última película o tus últimas lineas leídas...

miércoles, 12 de julio de 2006

Crazy Diamond, Corpsman In Anguish & Tiny Young Girl Fearless

Ayer supe que el "diamante loco" Syd Barrett nos ha dejado recientemente, aunque algunos ya hace tiempo que le daban por muerto.

No ha trascendido la causa de su fallecimiento el domingo pasado a los 60 años en la casa materna, en la que residía desde hace bastante tiempo apartado del mundanal ruido. Padecía esquizofrenía (provocada o agravada por el consumo de LSD) y diabetes. El genio oscuro y loco, jardinero, pintor y creador del sonido de Pink Floyd ha iniciado un nuevo viaje.

Wish You Were Here...

Me entero hoy de otra pérdida notable provocada por esa maldita enfermedad que es el cáncer. Ha fallecido la fotógrafa Catherine Leroy, la autora entre miles de fotos memorables de la fotografía "Corpsman in anguish" (1967) que la hizo famosa. Precisamente esta:


En 1966, cuando tenía 21 años, compró un billete de ida a Saigon con el propósito de documentar la vida de los soldados americanos en Vietnam. En 1967 fue la única periodista acreditada para saltar en paracaídas junto a los marines durante una misión de combate con la 173ª unidad aerotransportada. La historia de cómo fue capturada por los vietnamitas y de cómo consiguió escapar apareció en el Times.

Esta chica delgada y pequeña, de mirada simpática, se ganó el aprecio de todos los soldados y se mostró siempre valiente y obstinada en su excelente trabajo. Después de Vietnam cubrió otros conflictos en Somalia, Afganistan, Irak, Irán, Libia, Chipre y el Líbano.

Rodó y dirigió la película "The Last Patrol" sobre el movimiento de los anti- veteranos de la guerra de Vietnam en USA. Es co-autora de libro "God Cried" junto a Tony Clifton, sobre el asedio de Beirut por parte de Israel en 1982.

Fue la primera mujer en recibir, entre otros muchos premios, el Robert Capa por su reportaje en el Líbano.

Como Barrett, tenía 60 años.

Descansen en paz.

lunes, 10 de julio de 2006

Semana negra


El pasado viernes 7 de julio salió de la estación de chamartín el Tren Negro. Iba cargado de escritores y periodistas con destino a la estación de Jovellanos, en Gijón. Les esperaban para la inauguración de una fiesta literaria, la XIXª Semana Negra de Gijón, este año dedicada a la memoria histórica de la Guerra Civil.

Para los que no sepan lo que es que lean esto que escribe su director y resumiendo mucho se podría decir que es un encuentro de apasionados de la novela negra y de ficción que reune gente heterogenea y que organiza cosas como la “Itinerante Subasta Instantánea”, varios talleres literarios o el Gran Concurso Internacional de Manzanas Asadas...

Los que puedan que se acerquen, seguro que no se arrepienten.

lunes, 3 de julio de 2006

Girls and the city

Al final no tuve que ponerme un collar de pinchos, ni escupir en los cubatas de los pijos, ni mearme en la barra como amenacé, toda falsa punk attitude, cuando me enteré que mis amigas querían ir a bailar el sábado por la noche. Prometí portarme bien, ser buena, ponerme mona (bien, una hace lo que puede en este sentido), y sonreír ante el hecho irrefutable de que no me iba a gustar en absoluto la música que sonaría en los sitios a los que me iban a llevar.

Bien, bien, con alguna de ellas hay divergencias de gustos irreconciliables y ya está, no pasa nada. No las odio por eso. Por mucho que yo sea una persona de filias y fobias instantáneas, por mucho que pueda opinar sobre alguien, a las primeras de cambio, "me cae mal" (a veces soy así de capulla), los gustos musicales no suelen ser un motivo para guiar mis opiniones. Bueno, hay casos extremos pero no es lo más normal. Puede que alguna de ellas no sepa ni siquiera que Alice in Chains es un grupo de música o que le guste ponerse Shakira en el coche pero eso no importa, son buena gente, las puedo querer igual. Sean poppies, reaggetoneras, danzarinas del vientre o de sevillanas. Me caen bien, y dos de ellas son Mis Amigas. Nada es más fuerte que eso.

Y podemos cenar juntas en el japonés, y no las miraré mal si piden un tenedor para pinchar el salmón o los makis, aunque por la forma en que se desmontan estos últimos quede claro que definitivamente así no es como deben comerse. Risas aseguradas. Los de la mesa de al lado, un cumpleaños para 12, eran unos rancios que apenas hablaban y se estaban durmiendo antes del postre. ¡Menudo cumpleaños!

¿Por qué cuando nos juntamos un grupo de mujeres somos tan escandalosas? Ni siquiera estábamos borrachas. ¿Por qué acabamos hablando de los hombres? En esta ocasión, y en clave de humor, se repitió el concurso de quién había estado con el peor. "Chandalmán" tenía muchos puntos pero ganó mi historia del "psicópata", o quedamos en empate, no estoy segura. Esto fue durante la cerveza que tomamos en el bar The Passenger, donde intenté recargarme las pilas de música ante lo que estaba por venir. Y lo que estaba por venir pudo ser mucho peor. Que no es tampoco por halagar la discoteca, Linea 6,25, donde estuvimos hasta las tres y cuarto, pero lo soporté con estoicismo y con la ayuda impagable de mi abanico rojo (este calor va a acabar conmigo).

Pobrecillo, para olvidármelo luego en el flamante coche nuevo de G.


Bueno, nosotras no éramos cuatro, como ellas, sino cinco. Y nos faltaban unos cuantos margaritas para ponernos a hablar de sexo. Y nos faltaban unos cuantos millones para poder lucir sus modelitos. Vamos, que no tenemos nada que ver con las de Sex and the City, ya nos gustaría a nosotras. Pero salir con amigas y reír con ellas es algo que no tiene igual y sólo esa serie de televisión ha sabido plasmar la amistad femenina. Ese "te odio por haberte comprado ese vestido que yo quería" o "por volver con ese tío que no te conviene" y ese "te quiero por dejarlo todo por escuchar mis problemas, por ser mi confidente y estar siempre que te necesito, sin condiciones".

viernes, 23 de junio de 2006

Solsticio de verano, Alban Heruin, Inti Raymi o Verbena de San Juan

Las culturas antiguas pre-cristianas, ya fuera la cretense, la helénica, la etrusco-romana o la ibérica, nos han legado ritos y costumbres de componente místico donde predominan la preocupación del hombre por la identificación con la naturaleza y la purificación a través del fuego, el agua, la tierra y el viento.

Los antiguos celtan llamaban Alban Heruin a esta noche que se acerca. Los druidas encendáin fuegos circulares en lugares sagrados, cerca de fuentes de agua, que mantenían vivos toda la noche y jugaban con antorchas, o encendían ruedas que hacían rodar por pendientes.

Para los incas el Inti Raymi era la celebración del solsticio de invierno, festividad en honor al dios- sol Inti. Según la wikipedia:

Ese día, el soberano y sus parientes esperaban descalzos la salida del Sol en la plaza. Puestos en cuclillas ("que entre estos indios es tanto como ponerse de rodillas", aclara el cronista), con los brazos abiertos y dando besos al aire, recibían al astro rey. Entonces el inca, con dos vasos de oro brindaba la chicha: del vaso de la izquierda bebían sus parientes; el de la derecha era derramado y vertido en un tinajón de oro.

Después todos iban al Coricancha y adoraban al Sol. Los curacas entregaban las ofrendas que habían traído de sus tierras y luego el cortejo volvía a la plaza, donde se realizaba el masivo sacrificio del ganado ante el fuego nuevo que se encendía utilizando como espejo el brazalete de oro del sumo sacerdote. La carne de los animales era repartida entre todos los presentes, así como una gran cantidad de chicha, con la que los festejos continuaban durante los siguientes días.


Todas las fiestas en diferentes puntos del mundo la madrugada del 24 de junio (o el 21 de junio en ciertos sitios) coinciden en celebrar el instante en el que el Sol se hallaba en su máximo esplendor, cuando dura más tiempo en el cielo y muestra su máximo poder a los hombres, el solsticio de verano, el día más largo. Y la noche más corta. El triunfo de la luz sobre la oscuridad. Una noche mágica.

Desde muy antiguo se encendían grandes hogueras en esa noche. El fuego era protección para los hombres y los animales contra las bestias feroces, aleja la noche y su misterio y proporciona luz, calor y ayuda a cocinar los alimentos. Es purificador cuando quema lo que no queremos, es renovador para los campos. El fuego es mágico.

Aunque la noche del solsticio es la del 21 de junio la iglesia adaptó la fiesta pagana en origen, asociándola a San Juan Bautista. Es una noche en la que todo puede suceder, cuando las hierbas tienen propiedades que todo lo curan o espantan malos espíritus, las mozas encuentran novio y el amor no tiene ataduras. Las brujas y las hadas campan a sus anchas, los tesoros escondidos brillan y pueden ser descubiertos y quien coge en esta noche la hierba llamada verbena (tambien valeriana y trébole) queda curado de todo mal o consigue a su amor. De aquí viene que en castellano a la fiesta se le llame verbena. La noche también se asocia a otros rituales destinados a obtener pareja o a conservarla: la pareja que saltaba unida la hoguera (o pasa sobre sus brasas) conseguía felicidad y buena fortuna, las jóvenes arrojan guirnaldas trenzadas por ellas a sus amados a través de las llamas y ellos debían recogerlas antes de que cayeran al fuego. Las guirnaldas se guardaban como talismanes de buena fortuna y, ocasionalmente, se quemaba alguna cinta en el hogar para procurar protección de sus habitantes y animales.

La presencia del agua es uno de los grandes símbolos de las celebraciones de San Juan que parece no tenerse en tanta consideración y que, sin embargo, es una parte esencial de numerosos ritos de esta festividad. Se tiran guirnaldas al mar o algunos grupos, para finalizar las ceremonias, se introducen desnudos entre las olas, comulgando por un corto tiempo con el mar y recibiendo de él toda su fuerza.

Aquí comemos coca de Sant Joan, tiramos cohetes y hacemos hogueras y, si se está muy borracho, la fiesta puede acabar con baño en la playa y chocolate con churros de almuerzo. No sé si estoy yo para tanto pero Roger ha encontrado el Ron Amazona del que hablé en un post anterior (¡53º de alcohol!).

¡Feliz Verbena de San Juan a todos y a todas!

miércoles, 21 de junio de 2006

Summertime/ And the livin' is easy...

Me levanto preguntándome en qué cama estoy, como esas modelos/ actrices/ viajantes (ya me gustaría a mí) que dicen pasar los primeros momentos de la vigília averiguando en el hotel de qué ciudad y país están hoy. Estoy en mi casa. Aún.

Tengo los exámenes desmadejados. Ya me perdí uno y medio por la boda insular. Soy un desastre. Me agarro al Popular 1 especial tributo a los '90 que me ha dejado Roger como si fuese mi ancla en esta vida y me monto en el autobús, sentándome en el último asiento que queda libre. Qué suerte la mía. Al poco me imagino, leyendo el artículo sobre GG Allin, lo que puede ser que alguien con quien has estado compartiendo juerga toda la noche aparezca por la mañana tieso de una sobredosis. Me imagino lo terrible que puede ser morir antes de los 30 (aunque GG tuviera 36), con todos los sueños aún por cumplir. O demasiados sueños cumplidos y no haber podido asimilarlo. Morir de éxito. Morir de empacho. La plaga de la sociedad occidental.

Pienso en escribir algo que contenga las palabras "adoquín", "encuadernar" y "amanita". Casi lo tengo pero le falta algo, le falta vida. Hay un chico mudo comiendo flores y una chica experimentando con amanitas. Espero al demiurgo coqueteando con la idea de presentar algo a ese concurso de cuentos al que nunca me he atrevido a enviar nada. Parece que el éxito de la amiga Blackstar me haya hecho reflexionar, por mucho que yo no tenga su talento. Me falta ese algo. Imagino los mejores cuentos que jamás creó el mejor escrito del universo encuadernados y escondidos en una buhardilla que no es ésta. Jugueteo pensando en escribir un cuento ilustrado, un cuento de hadas para adultos, quizá. Roger me lo propuso y es lo más hermoso que me han propuesto nunca. Aunque la idea surgiera de cómo podría entrar en el Salón del Cómic sin pagar entrada. Me pregunto si podría escribir un guión para un cómic, como sugirió Diego en una noche etílica en Madrid, si sabría hacerlo... Sonrío con condescendencia hacia mí misma.

En la delegación de Hacienda de la plaza Letamendi, cuando bajo por las escaleras, me encuentro a una señora sentada llorando desconsoladamente. Qué terrible. Una vez más siento un nudo en el estómago. ¿Le habrá salido la declaración positiva? ¿Será una tragedia personal...? Me imagino los ahorros de toda una vida bajo un adoquín...

Sólo sé que hay un chico mudo comiendo flores y una chica experimentando con amanitas...

¿A qué sabrán los pensamientos?




P.S. Hoy empieza el verano.

lunes, 12 de junio de 2006

What If...?

¡Hay que ver cómo nos gusta preguntarnos por futuros alternativos o cómo nos gusta anticiparnos a los acontecimientos...! De ahí surge la capacidad humana de fabulación, nuestra capacidad filosófica, toda nuestra inventiva, las maravillas y barbaridades de que somos capaces.

Los cómics no podían ser menos. Los "What if..." eran una serie de cómics pulicados bimensualmente en su inicio (comienzos de los '70) por Marvel Comics. En ellos se exploraban caminos no recorridos en las historias oficiales de la linea editorial, se imaginaban realidades alternativas sin que tuvieran que implicar un cambio en la realidad lineal de la historia oficial del personaje. De esa manera podían imaginar qué pasaría si por una vez ganaban los malos, si algún villano derrotaba a un superhéroe, si un superhéroe se enfrentaba al que solía ser su aliado, si el Capitán América fuera el presidente, si la tía May hubiese muerto en lugar del Tío Ben, si los Cuatro Fantásticos fueran rusos, si Daredevil hubiese vivido en el Japón feudal, si Tormenta tuviera los poderes de Fénix, si Lobezno se hubiese casado con Mariko... Luego esto derivó también en los crossover entre personajes o entre los universos Marvel y DC que, como bien decían en Mallrats, servían para enfrentar héroes de dos editorales diferentes y vender el mismo número con dos portadas.

Una de mis amigas es especialista en "What if...?", la Chica "What if...?". Siempre se lo digo. Nos suele preguntar cosas como "¿Y si ahora que estás tan bien con "Y" viniera "X" y te dijera que quiere volver contigo...?" o "Imagina que pudieras elegir entre..." o "Supón que te lo encuentras y..."

Imaginar universos alternativos es divertido y emocionante, es un juego al que ninguno escapamos. Además nos ayuda a ver las cosas desde otro ángulo. Imaginarnos en realidades paralelas en situaciones que sabemos que no van a ocurrir o que difícilmente ocurrirán, desde la seguridad que eso da, nos puede ayudar a esclarecer la realidad oficial, en la que estamos metidos y proyectarnos. Aunque a veces, si lo hacemos demasiado, podemos perder de vista la realidad.

En mi realidad oficial me he quedado sin ver a los Rolling Stones pero, a cambio, no tendré que ir a Bilbao para ver a Ben Harper, que tocará en Badalona. En mi realidad oficial este fin de semana tengo otra boda, esta vez de mi primo de Inca, y me voy el jueves por la noche a Mallorca (playa, sol, Quelys, sobrasada, enseimadas...). No me preocupa en absoluto el bolso, el vestido o demás tonterías. Sé que mi primo sería feliz si fuéramos a su boda en tejanos. Seguro que será una boda atípica, la invitación era un cd con música que les gusta a los novios y estaba escrita a mano por ellos mismos.

En mi realidad oficial todos los "What If...?" que imagina mi amiga para sí misma (en general de un pesimismo plomizo) no son más que fábulas para pasar el rato comiéndose el tarro y la realidad es siempre mucho más luminosa. Y en esa realidad todos los contactos que ha hecho Roger en el Saló del cómic (donde sólo compramos tres cómics y dos chapas) le sirven para tener muchos trabajos interesantes y hacerse rico en el tiempo por él previsto: entre dos meses y el resto de su vida.

martes, 16 de mayo de 2006

Some New Town

y Got in your car, you never turned around
And I hope you're happy in your new town
And I hope you live where nothing goes wrong
And the bars stay open all night long

Hope you live where everyone's happy, and I
Hope you live where nothing gets crappy, and I
Hope the sidewalks and the streets are clean, and I
Hope you've got good weather and everything, this is

Just a phone call from the place you once lived
Where we're still waiting for the sleet and rain to give
It's just a line from you're old town
Where we're still drinking to the times when you were around

Days were we gave you good times and more
Enough for you to break down and call this town yours, you gave us
Remedies for everything shitty
Back when girls were pretty, yeah this is

Just a letter from this house you once blessed
Where I'm still waiting for the forwarding address
Just a note from the past we once shared
Where I'm still waiting on a present from the future to get me there

I know your new town is so far away
That I could maybe come and visit but could never stay
It's just me calling from a town so far
And I'm still waiting on directions to wherever you are

Times were I wouldn't hold your arm
For fear of letting go of the other one
Fears I had to kiss you
With my eyes closed I might miss you if you
Looked at me in some way I hadn't seen, if you
Took my words in some way I didn't mean
If your smile showed signs of some inner frown
Of thoughts of packing up and moving on to some new town


SLOBBERBONE (Everything You Thought Was Right Was Wrong Today, 2000)



Ayer escuché que lo que somos no cambia, pero quienes somos está siempre cambiando.

A una nueva ciudad, a un nuevo amor, a una nueva vida, a un nuevo trabajo... dejando cosas atrás pero llevando con nosotros sueños, esperanzas, ilusiones y todos los recuerdos.

Buen viaje y esta canción para todos aquellos que viajen a una nueva ciudad y que comiencen una nueva vida. Que no olviden lo que vivieron.

Yo me quedo aquí. De momento...

jueves, 11 de mayo de 2006

My Bike

I want my bike to ride it fast
If no one is around us I will feel so fine.
I want to ride without my hands,
daddy just showed me how to hold my bike.
This is the chance that I've got to stay free
from my mind and 'till my bones
How do I feel with my hands holding trees...
it's beatiful it's love...
it's beatiful it's love...

My friends can't catch me, they can't ride fast,
daddy could catch me, he's got a big one
I want my bike to ride it fast.
If no one is around us I will feel so fine.

This is the chance that I've got to stay free
from my mind and 'till my bones
How do I feel with my hands holding trees...
it's beatiful it's love...
it's beatiful it's love...

You could be so close to me,
you could have a bike I know you know how!
Don't be shy, stay by my side,
don't let me think you're just like someone else!

High, I feel high, it's alright!
Because you're mine, I can fly, just me and my bike.
Not anybody else could even try to rise us.


(SEXY SADIE; Its Beautiful, Its Love!, 1998.)

Ni siquiera es mi bici. Y es un desastre cuyas piezas sólo se mantienen unidas por arte de magia y que cuando llueve chirría al pedalear...

Pero me encanta volver por la noche a casa de Roger en bicicleta. Me encanta que el pelo me ondee en la espalda y me encanta el viento fresco de la ciudad desierta en la cara. Me siento feliz y libre por estúpido que parezca. Gran sonrisa en mi cara. Cualquiera que me vea debe pensar que estoy completamente chiflada...


Adoro la sensación, no sé compararla a nada. Me hace recordar una escena de la película City Of Angels, anodina (por lo que recuerdo) adaptación de la excelsa El cielo sobre Berlín de Wim Wenders. Meg Ryan (la encasillada protagonista eterna de comedias románticas) tras una hermosa noche de pasión y amor con su ángel particular (Nicolas Cage) sale con su bicicleta a buscar algo para desayunar. Es muy feliz, baja por una carretera desierta rodeada de arboles con una sonrisa enorme. Amanece y el sol se cuela entre las hojas de los árboles formando hermosos dibujos dorados. Ella suelta el manillar y alza los brazos, y cierra los ojos... Es la única imagen que encuentro para describir cómo me siento a veces en la bicicleta.

Aprendí a montar tardíamente. Igual que a nadar. Montaba a caballo mucho antes de saber montar en bicicleta. Cuando era pequeña chillaba y pataleaba de terror si a mi padre se le ocurría quitarme las rueditas accesorias. Me negaba hasta a intentarlo. Hasta que mucho después, resignado ya mi padre, estando yo sola con una bici de no recuerdo quién empecé a bajar una rampa y a tomar confianza en que no iba a caerme hacia los lados sin rueditas. Aún no estoy del todo segura pero voy progresando. Y le estoy tomando el gusto muchísimo.

martes, 9 de mayo de 2006

Miedo

«No conoceréis el miedo.
El miedo mata la mente.
El miedo es la pequeña muerte que conduce a la destrucción total.
Afrontaré mi miedo.
Permitiré que pase sobre mí y a través de mí.
Y cuando haya pasado, giraré mi ojo interior para escrutar su camino.
Allá donde haya pasado el miedo ya no habrá nada.
Sólo estaré yo.»


Letanía contra el Miedo - Bene Gesserit.
Dune, Frank Herbert


El miedo actúa como mecanismo de defensa. Está implantado en nuestro cerebro para reaccionar ante un mundo hostil. Es normal tener miedo. Es lógico tener miedo. Pero más allá de la adrenalina que provoca no sirve para mucho más... Si obstaculiza nuestra vida, si nos impide ser felices, hay que entonar la letanía bene gesserit.

miércoles, 3 de mayo de 2006

Sigue tu corazón

Seguir el dictado del corazón me parece una buena idea- guía en la vida. Muy peliculera, muy de anuncio o de libro de autoayuda pseudofilosófico del execrable Bucay pero supongo que es lo que intento y me parece un excelente consejo que dar.

Roger me cuenta que en su búsqueda incansable de trabajo como ilustrador está enviando su curriculum y su book a ofertas de lugares distantes del planeta. ¿Y si triunfa con John Tornado y se va a Francia? ¿O a Japón? ¿O a Estados Unidos, Berlín o Inglaterra? ¿Y si la empresa de Palma de Mallorca con la que ha tenido una entrevista telefónica hoy lo elige para el desarrollo conceptual de personajes o fondos de su nuevo videojuego? Él es muy bueno, es posible que así sea y me alegraría enormemente (si no lo eligen es que no saben lo que hacen) pero... ¿qué pasaría con nosotros?

En el bar de La Perla (C/ La Perla, 26 BCN) tomando unas copas a la salud del propietario (era su cumpleaños) le aseguré a Roger casi sin pensarlo que me iría con él adonde fuera, al fin del mundo. Me miró entre sorprendido y feliz. Y si lo pienso con detenimiento llego a la misma conclusión: que me iría con él. Hay muchas cosas aquí (mi familia, mis amigas...) pero nada que me retenga irremisiblemente: ni mi trabajo ni mis estudios son vinculantes, no pago una hipoteca vitalicia, así que podría irme. Mi vida aquí sin él no tendría mucho sentido y la idea de vivir fuera me atrae. El proyecto es estar juntos, vivir juntos, el país no importa demasiado.

En fin, cuando ocurra ya nos preocuparemos de pensar en los detalles, en los problemas o en las complicaciones, pero me iría con él, por supuesto.

Tengo a mi amiga muy emocionada y nerviosísima con la próxima visita del que esperemos que sea su príncipe azul vitoriano (me cae bien y tiene cara de buena persona, espero que no me defraude el chico). Lo conoció en Madrid, estuvieron juntos apenas unas horas, no hubo entre ellos más que palabras y miradas pero ha trastocado por completo su vida, la ha puesto patas arriba. Surgió la chispa o algo hizo clic dentro de ella (no este Clic) para que después de años enganchada a una relación dañina de repente se de cuenta de lo estúpida que estaba siendo. Sólo por eso el chico (a partir de ahora "el doctor") ya es para mí buena persona y pase lo que pase finalmente entre ellos ha merecido la pena que se conozcan. Llevan un mes hablando horas y horas por el messenger, se llaman y envían mensajitos y ahora él va a venir a verla, supongo que para dejar las cosas claras y el pabellón vasco bien alto. Como dijo la madre de mi amiga: "hija, un clavo saca a otro clavo". Las madres lo saben todo, no hay duda.

Son hermosos esos momentos de incertidumbre, de dudas, de no saber qué siente el otro, de no saber qué decir cuando se vean... Es como volver a la adolescencia, hace correr rápido a sangre por las venas, subir la adrenalina... te hace sentir viva. Luego ambos lo recordarán con cariño si todo va tan bien como parece que irá. Me hace recordar las agradables tardes y noches enteras ante la pantalla del ordenador cuando Roger y yo nos estábamos conociendo. No paro de preguntarle "¿no estás emocionada?" porque estoy feliz por ella, feliz de que se sienta así.

Él, el doctor, va a vivir a Madrid. Así que van a estar separados por unos 500 kilómetros pero el amor, la ilusión y las ganas de estar juntos pueden con eso y con mucho más. Luego ya pensarán en las dificultades, en los problemas o en qué harán, de momento seguro que sólo piensan con ilusión y nervios en el fin de semana en el que por fin van a estar juntos. Un nuevo camino se abre ante ellos. Que su corazón les guíe.

Mi otra amiga sigue sin hacer clic y sigue enganchada y sin enviar a tomar viento a un tipo que no la merece, pasa de ella y no le da más que disgustos. Ay, qué tontas somos a veces... ¿Hasta cuándo, querida? A ella también quiero verla emocionada e ilusionada con un nuevo camino sentimental por recorrer que la haga sonreír y brillar los ojos. Quiero verla como una adolescente de nuevo. Que el corazón la guíe también a ella. Y que encuentre pronto la felicidad.



P.S. A petición de la interesada (que ya dio su consentimiento para que escribiera su historia) se han eliminado a posteriori algunos pequeños detalles en este texto que daban pistas sobre la identidad del caballero de reluciente armadura que vendrá a salvarla del dragón. Señor Caballero de Reluciente Armadura, si algún día lees esto que sepas que ya me caías bien antes de conocerte. Cuida de mi amiga y hazla muy feliz.

miércoles, 26 de abril de 2006

Baúles

Remover cajones, vaciar altillos, sacar la ropa de verano de las cajas de debajo de la cama... Viajar en el tiempo mientras haces limpieza y preparas el armario para la nueva temporada. ¿Se puede pedir más por menos?

Aún tengo ahí mismo una montaña de ropa que debería tirar o dar; pero me resisto a ello porque primero tengo que cumplir el ritual de probármela al menos dos veces antes de aceptar la evidencia de que: a) no entro, b) me va estrecha y parezco un chorizo c) no me queda bien o d) está tan destrozada o pasada de moda que ya no sirve ni para estar en casa. Mañana, mañana lo haré... (así llevo una semana).

Eso sí, ya he acabado con los recónditos rincones más profundos del pasado en el corazón de las tinieblas: los altillos. Quizá hacía más de 15 años que ningún ser humano se aventuraba ahí. Y se notaba: he encontrado cosas que ni sabía que tenía. Mis zapatillas de ballet, junto a mis medias rosas y mi maillot. Nunca llegué a llevar puntas, porque mis tiernos piececitos de 12 años aún no estaban preparados y luego lo dejé. Siempre me dolerá haberlo dejado antes de subirme a las puntas. Dejé el ballet clásico cuando descubrieron que mi espalda hacía una ese (una escoliosis seria) y debía corregir el desvío cuanto antes mejor. Me faltaban horas al día para hacer los ejercicios correctores y reforzar mi espalda con dos horas de natación y haciendo todo el deporte que podía: baloncesto, voleibol (era la época de "Juana y Sergio"), tenis... además de ir al colegio y hacer los deberes. Hay raquetas de bádmington y de tenis, palas de ping pong, un timbre de bicicleta, mis botas de montañismo al fondo...

Para mi sorpresa encuentro dos maquinistas de las que se llamaban "de marcianitos" (hablo de los tiempos inmemoriales en que no existían las video consolas), una de ellas de dos pisos, algo de un mono y una princesa. Tendré que conseguir pilas de botón y ver si aún funcionan.

Otro sobresalto me espera dentro de una bolsa del desaparecido Pryca (ahora Carrefour): mis tacitas, platitos y tetera de porcelana. Con ellos servía el té a mis muñecas y peluches. Lo coloco todo delicadamente en la mesita de noche, como para servir un té imaginario de nuevo, antes de volver a guardalo.

Decido, sin dudarlo, indultar mi máquina de escribir. No tiene cinta de tinta y es problable que ya ni la fabriquen, pero eso es lo de menos. No es de aquellas electrónicas modernas con una pantallita. Ni siquiera es muy buena, una Olivetti de las baratas con la que hacía los trabajos del colegio tecleando con dos dedos como buenamente podía porque me negué a seguir la moda de la época: hacer mecanografía en una academia. La máquina de escribir es un trasto que no sirve para nada y ocupa medio armario pero quizá en un futuro, cuando tenga mi casa, sea un artilugio lo suficientemente anticuado, inútil y surrealista como para formar parte de la decoración.

Luego está mi rincón de los disfraces: las antenas y las alas de libélula, la capa y las orejas de elfo, el traje de india, los pantalones y la peluca de pallaso... Doy con una minifalda con estampado de leopardo minúscula en la que apenas puedo creer que cupiera cuando interpreté (es un decir) a Rufi, una prostituta, en la obra Maribel y la extraña familia, de Miguel Mihura. También el cancán de los bailes del colegio, un delantal rosa, una máscara del fantasma de la ópera...

En el siguiente armario hay otra bolsa de plástico misteriosa. Dentro se apilan ceras, pinturas al óleo, pinceles, témperas y pinturas plásticas... ¿Dónde están mis acuarelas? Juraría que tenía acuarelas. Todo se ha echado a perder. Hay un estuche de tela repleto de lápices de colores, otro de plastidecor, algunos Rotring secos o con la punta rota, una goma gigante, tijeras de colores, compases sin mina y oxidados. Tres cintas de ese aparato que se usaba para rotular, el Dymo, que hoy en día sólo usan (en su versión postmoderna) los nerds como mis compañeros de trabajo. Ni rastro del aparato. ¿Tuve uno alguna vez?

Para mi vergüenza aparecen láminas desastrosas de mis clases de "Dibujo lineal" (van directas a la basura) y algunos osados garabatos de mi época "quiero ser veterinaria y tengo el Fichero de la Naturaleza", cuando dibujaba pájaros y otros animales. Al fondo aparecen sonrojantes reproducciones de personajes de Bola de Drac y otras series del momento. Ni que decir tiene que siguen el mismo camino que mis proezas lineales.

Casi treinta años de vida repasados en una tarde. Esto debe ser como una pequeña mudanza...


P.D. Una boda y la búsqueda incansable de algo que ponerme me han tenido liadísima toda la semana, impidiéndome actualizar como querría. Finalmente he satisfecho mi fetichismo con unas altísimas sandalias de pin up y un vestido blanco. ¡A tomar viento el protocolo!

miércoles, 12 de abril de 2006

Love (and Music) Will Save Us

Semana Santa. Y no puedo evitar, cada vez que veo a los encapuchados en la tele, pensar en el Ku Klux Klan... El temor a un Dios me parece la peor de las armas esgrimibles. Arrepiéntete, flagélate, tiembla y arrástrate por tus pecados...

Claro, que es más divertido ver el componente sadomaso de todo ello. ¿Disfrutarán sexualmente al cargar esos pasos y destrozarse la espalda? ¿Se pondrán cuando se azotan o cuando caminan de rodillas? En teoría sufren, pero sería más comprensible para mí si les gustara... Y que perdonen los penitentes que puedan leerme, pero no me entra en la cabeza una divinidad que quiera eso. Además para una atea como yo resulta absurdo. Ahora que me cuelguen por infamias del árbol más alto.

El Amor es la salvación. Creed en el Amor. Amad a todos vuestros semejantes. Y a los árboles, y a los animales, y hasta a los comerciales, los abogados y los políticos.

Una amiga que estaba atada a una relación negativa para ella cree haberse enamorado de un futuro médico de Vitoria. Así, casi por sorpresa. No paro de preguntarle si no está emocionada. Es hermoso, es excitante. Me alegro tanto...

El que creo que fue mi primer amor de instituto, el primer chico que me besó y el primero que me partió el corazón dejándome por otra ha vuelto a contactar conmigo. Y quizá lea esto, no tengo nada que esconder. Me maravilla que el tiempo haya hecho desaparecer por completo el rencor que le guardaba. Éramos adolescentes, aún no sabíamos muy bien lo que queríamos y las cosas parecían más trascendentales que vistas con perspectiva. No fue para tanto, pienso ahora. Y esto me hace creer que algún día, cuando pasen muchos años (o quizá no tantos), también rencores y reproches más recientes queden así olvidados y pueda sentarme a hablar sobre mi vida y sobre la suya con más de uno.

miércoles, 29 de marzo de 2006

Who loves the sun...

¡Yo!

Ayer fue lo que podría llamar mi primer día de sol. Ya es primavera en mi vida. ¡Fuera jerseys y chaquetas! ¡Vivan las mangas cortas y los tirantes!


A mediodía en la ciudad de Barcelona la temperatura era idónea para estar al sol sin que moleste, con una brisilla fresca de vez en cuando que ya olía a mar, a yodo, a playa, a biquinis y bronceador, que ya traía la promesa de tardes ociosas leyendo al sol, de luz, de cervezas heladas en terracitas, de pies descalzos sobre el césped...

Ha sido una tarde maravillosa empapada de todas esas sensaciones que me ponen de buen humor, que me recargan las pilas, que me hacen sonreír porque sí. Todo parece más perfecto, hasta los besos son más dulces.