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miércoles, 5 de julio de 2006

Vienen los Reyes... otra vez

Ayer vinieron los Reyes Magos.

Bueno, en realidad vinieron el 6 de enero, como todos los años, pero me dejaron una entrada para ver a los Rolling Stones y no pudieron saber que a Keith Richards le daría por subirse a los cocoteros como un mono (aunque cada vez se parezca más a uno), será que estaba ensayando para hacer de pirata... El caso es que el concierto se anula y a los Reyes los de La Caixa les devuelven el dinero de la entrada y tienen que pensar en otro regalo. Y llegó ayer.

La primera sorpresa fue esta pequeña maravilla (bueno, no tan pequeña, que es como un ladrillo), el primer volumen de las obras completas de Lovecraft que edita Valdemar con su acostumbrado buen hacer y buen gusto. Abarca toda su producción literaria entre 1905 y 1926, desde sus comienzos influidos por el maestro Edgar Allan Poe o por Dunsany hasta el inicio de los cuentos alrededor de su creación más recordada, los mitos de Cthulhu, con el cuento “La llamada de Cthulhu” (1926).

Voy a saborearlo poco a poco. ¡Y es mío para siempre! Estoy tan acostumbrada a leer libros de la biblioteca que poseer un libro así me alegra enormemente, me llena de satisfacción, como a quien tiene un tesoro.

Mi otra sorpresa de Reyes me la he llevado puesta esta mañana a trabajar. En las orejas, y no son unos pendientes sino unos auriculares. Roger dice que con estos no me quedaré sorda ni tendré que poner el iPod a máximo volumen. Y al menos en esto último tenía razón. Son extraños porque van dentro del oído, como los tapones que me ponía cuando iba a la piscina. Me aíslan completamente del exterior, que es lo que necesitaba para escuchar música en el tren, el bus o el metro sin los molestos ruídos. Y son toda una experiencia. Creo que me va a gustar, y mucho.

Con estos auriculares hay tal silencio que puedo escuchar mi propia respiración como cuando estás nadando, como desde dentro. Entre canción y canción escucho mis latidos y mi pie golpeando el suelo cuando camino. La voz de Robert Fisher (sonaba "Regard The End" de Willard Grant Conspiracy) venía de dentro de mi cabeza, sonaba como si me susurrara al oído, y los cellos que entran con la fuerza de la marea me erizan el vello de la coronilla, y las guitarras me transportan...

Gracias, Roger. Ets el meu rei!

11 comentarios:

fuera D órbita dijo...

Uy, otra que se anima con unos in-ear! Tengo curiosidad por saber cuáles son... ¡yo los colecciono!

Nuala dijo...

Pues no tenía ni idea del modelo, sólo sabía que eran Sennheiser pero me has hecho mirarlo: creo que son los CX300-S en plateado...

Ne tenía ni idea que existía una auténtica pasión colecciondora por estos aparatejos.

Flipo porque esta gente hace canceladores de ruidos para aviación y han desarrollado unos auriculares capaces de eliminar por completo el ruido de un avión mientras escuchas música...

Para quien le interese: http://www.sennheiserusa.com/newsite/

Troutman dijo...

Me compré unos auriculares de ese tipo y se los tuve que cambiar a mi hermano (sí, a esta edad y todavía timando a mi hermano, o quizás fue él el que me timó a mí) porque me siento violado. Escuhas tus latidos, pero el problema es que en uno de mis oidos, que tengo más sensible, me resultan incómodos. De verdad, auqnue me imagino que estarán mil veces testados, dan la impresión de uq te vayan a dejar sordoa la primera nota. Sigo con mis sony de toda la vida sin que me sigan desvirgando los pabellones auriculares.

Nuala dijo...

Me parece que tu hermano salió bastante beneficiado...

Yo creo que es cuestión de acostumbrarse. Al principio sí que es cierto qe resulta raro y si te aprietas demasiado el cacharro en el oído puede molestar, pero hay que pillarle el punto exacto. También puede ser que tengas un oído más ancho que el otro, por eso en uno te moleste. Para eso llevan adaptadores en tres medidas.

No sé, yo los encuentro perfectos.

fuera D órbita dijo...

Excelente compra, Nuala (y Roger). Graves contundentes aunque mejorable en medios-altos. Desde luego que tienen una excelente relación calidad-precio. Pero lo mejor, su impresionante comodidad.

Yo tengo varios pares de su hermano gemelo, el Creative EP630 que es, sorprendentemente, calcado al Sennheiser.

Si ya te gustan éstos, ni te hablo de la calidad sonora y aislamiento de los Shure ni, sobretodo, de los Westone UM2, la creme de la creme en unos in-ear. Música celestial para mis oídos. Oro puro, vamos, en calidad y en precio.

Lástima que uses iPod... :(

Blackstar dijo...

Yo quiero unos. También quiero un Ipod claro.

Pero yo de lo que estoy enamorada es de Valdemar y del disco de Willard Grant Conspiracy, que me bajé del enlace de Roger.

¿qué música vas a elegir para leer las obras completas de Lovecraft con tus nuevos auriculares?

fuera D órbita dijo...

No te compres iPod!!!!! Muy cool pero nada más...

Nuala dijo...

¿Lástima que use iPod? Pues yo estoy la mar de contenta...

Curiosa pregunta, Blackstar, Este libro es un tocho que no sé yo si moveré de casa pero no suelo escoger música para leer. Si leo en la camita por la noche, cosa que adoro y costumbre que tengo desde muy pequeña, leo sin música. Cuando leo en transportes sí me aíslo por completo con libro y auriculares pero tampoco pongo especial cuidado en escoger música según lo que lea. Como mucho a veces doy con combinaciones que me gustan y las repito, o si es de aventuras algo animado o si es algo denso escojo música que no me distraiga...

¿Música para Lovecraft? Hummm... ¿Mastodon? ¿O mejor algo más místico como Tool o APC? ¿O algo terrorífico -al menos apra mí- como Neurosis & Jarboe?

Se aceptan propuestas.

fuera D órbita dijo...

Si te gusta la música, tienes iRiver y Cowon iAudio que te darán mejor calidad de audio, además de otras muchas cosas. Pero, seguramente, ni te suenan esas marcas. Como le pasa a la inmensa mayoría de usuarios de iPod. Es una pena porque nos dejamos en el camino productos excelentes sólo porque no son tan cools.

Se me ocurren un millón de razones para no usar iPod pero es mejor descubrirlo por uno mismo.

Recuerda una cosa: una 'manzana' nos alejó del paraíso.

roger dijo...

Vaya, a mí la manzana me ha hecho recuperar la fe en los ordenadores después de demasiados años dándome golpes con ventanas varias, sólo conseguía algún respiro con el pingüino pero no tenía los programas que necesitaba.

La marca Cowon no me sonaba de nada pero iRiver si que la conocía ya. El clix este parece majo pero sólo funciona con windows por lo que veo en la web, mientras que el iPod se puede usar tanto en mac, como en pc y en linux (seguramente se podran usar los que dices en linux también), que, precisamente, son los entornos en los que se mueve nuala.

fuera D órbita dijo...

Clix? Ah, vale, el U10. Una auténtica joya, por cierto.

Pues Cowon se mueve muy bien bajo mi Ubuntú, y bajo Mac y bajo Windows (que, por cierto, cada vez uso menos), aunque la transferencia de música (para el resto de archivos no hay problemas) sigue pasando, inexplicablemente, sólo por windows. ¡Venga Comunidad, haced algo!

Y ahora que me caliento, te diré que los Cowon no necesitan software alguno para pasar tu música (es copiar y pegar carpetas); que reproduce OGG y Flac; que usa USB-Host; que su sonido es buenísimo; que es UMS (es decir, funciona como disco duro portátil)...

Echa un vistazo, por ejemplo, al iAudio 6 y ya verás.

http://www.cowonglobal.com