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lunes, 31 de julio de 2006

Al sol

La ciudad está desierta en agosto.

El metro va medio vacío a las ocho de la mañana, en las calles no circulan apenas coches. Ya no hay empujones ni codazos para ganar posiciones de salida antes de que se abran las puertas en la estación de Universidad. Ya no hay un marea humana apresurándose hacia los puestos de trabajo... Somos pocos y resignados los que vamos a quedarnos sin vacaciones en agosto.

El asfalto arde bajo las sandalias y el viento quema al entrar en los pulmones. Acostumbrarse al aire acondicionado es fácil pero luego acobarda enfrentarse a esta ola de calor con la que nos las tenemos que ver. Y más aire acondicionado significa más calentamiento global y... ya saben, el pez que se muerde la cola. Quiero emigrar en agosto hacia el ártico, a Noruega por lo menos. No lo soporto más.

Habrá que aguantar con el ventilador a dos palmos del cuerpo y con el abono de 10 películas en los Cines Meliés. De momento ya van dos tardes fresquísimas viendo De aquí a la eternidad y Arsénico por compasión. Caerán seguro Blade Runner y algo de Scorsese.

Sólo he tenido tres días de vacaciones y ya se ha hecho duro volver. No llega a eso tan rimbombante de depresión post- vacacional pero jode igual, oigan. Yo llevaba casi una semanita de ama de mi casa, durmiendo cada noche con mi chico, levantándome tarde, disfrutando junto a él de las fiestas de Mataró, haciedo cada día algo distinto, bañándonos desnudos en la piscina, tirándonos a la bartola, poniéndonos morenos y morados organizando cenas en mi terraza...

El guacamole estaba delicioso aunque otras veces, sin prisas, saliera mejor. No encontramos limas para las caipirinhas pero con limón también estaban ricas. A la ensalada de remolacha le faltaba sal, pero la alemana quedó de vicio. La piscina era pequeña de plástico, pero podíamos flotar en ella estirados y le descubrimos muchas posibilidades. Gran vino, gran vermouth, gran quiche Lorraine de la madre de E., montañas de hummus, refrescante sorbete...

Y ahora vuelta a trabajar. Hasta septiembre, que vaya a Vitoria no habrá tregua. Quizá mejor así: en agosto todos los destinos están atestados de gente. El año pasado ya me quedé en la ciudad y no fue tan terrible porque en octubre vino París. ¿Este octubre... Praga? Ojalá. Ya veremos...

martes, 25 de julio de 2006

Les Santes


Tengo mini- vacaciones, estoy de rodríguez, hace mucho calor, son las fiestas de Mataró... ¿Qué más se le puede pedir al verano? Ni siquiera me apetece escribir. Ni siquiera sobre la cena que voy a organizar el sábado que viene en mi casa y que ya lleva el peculiar nombre de Fiesta de las almejas locas y el caracol borracho.

Hoy es como un viernes para mí. Qué alegría poder decirlo un martes...

lunes, 24 de julio de 2006

The Wild Bunch o The Wild Lunch

Estar completamente borracha un domingo a las cinco de la tarde no es ni medio decente, amiguitos y amiguitas. Y con estas al día siguiente hay que ir a trabajar y te pasas la noche sudando la Mamajuana y la cerveza, y los cubalibres de ron añejo con piña y sólo de pensar en la yuca, el arroz "gótico" con frijoles, el chivo en salsa o el delicioso plátano frito que ayer te zampabas con alegría en el Restaurante Dominicano Puerto Plata hoy te dan arcadas. Ya hablé de los excesos, ¿no? Pues eso. El alcohol es malo, un invento del demonio. Aléjense de él.



Creo que caminé por Tallers con la taja y la solana, que mi abanico cayó al suelo como una docena de veces y de alguna manera volvió a mi mano, que en el Valhalla jugaban al futbolín y seguían bebiendo. Y después de una ducha y una cena los tipos de la foto se disparaban...

Espero dormir toda la tarde y volver a ser persona.

lunes, 17 de julio de 2006

No tengo mesura...

Vivir para comer y no comer para vivir.

Del mismo modo que recientemente hablaba del placer gastronómico, hoy lo tengo que hacer de la (a veces) necesaria mesura y la contención respecto a ese placer. Mientras que el sexo (el otro placer que se disfruta con los cinco sentidos) puede practicarse sin mesura y sin temor a consecuencias graves por excesos (siempre con precaución y profilácticos en caso necesario), la gastronomía tiene un inconveniente terrible: comer sin mesura engorda (que no vengan los graciosos a decir ahora que el sexo también puede engordar si te quedas embarazada). Sí, amigos lectores, es la terrible diferencia entre la lascivia y la gula. ¡Maldición!


Hilda, de Duane Bryers
Hay épocas en que no me importa, en que paso de la báscula vuelvo a ser la despreocupada que era cuando estaba muy por debajo de mi peso ideal (cuando pesaba 55 kilos con mi casi metro ochenta) y comía igual o más que ahora. Pero tengo momentos en que me miro de perfil y el espejo no me devuelve la imagen que yo quiero. Incluso a veces me engaña y me hace verme más gorda de lo que estoy. ¡Peligro!

Roger me asegura que soy una exagerada y que no estoy ni mucho menos como Hilda (a la izquierda) o como las Toil Girls pero ha llegado la época en que hay que hacer un poco de contención (sólo alimentaria).

No ayudará que el sábado tengamos una cena, que el domingo vayamos a ponernos las botas a un dominicano con la gente de Riff- fanzine y que la semana que viene vaya a organizar una barbacoa en mi terraza...

Pero bueno, tampoco va a afectarme tanto como para comer sólo lechuga o Biomanán, o para beberme un litro de agua antes de comer o para que empiece la dieta de la alcachofa o del pomelo. Yo, que presumo de no haber hecho dieta en toda mi vida y que sólo he adelgazado considerablemente estando con una depresión, down in the hole, sin querer comer, ni dormir ni hacer nada de nada... En fin, que con tener un poco de cuidado durante algún tiempo, cenar menos y compensar las comilonas con fruta para cenar creo que ya cumplo. Tampoco hay que exagerar, oigan. No voy a cambiar de parecer en cuanto al placer de comer.

Viendo la televisión, o saliendo a comprar o mirando las revistas a una le crece el complejo de gorda hasta que racionaliza y se da cuenta que esas modelos no son mujeres de verdad, que las tallas no van a ejercer una dictadura contra ninguna de nosotras y que comerse una barrita con sabor a chocolate (que no de chocolate, no confundamos) no es comida ni es vida ni es nada.

Así que dense un homenaje sin complejos y elijan modelos aquí o aquí.

El amor, la muerte y la vida eterna

Ya que he conseguido convencer a una persona (aunque todo el mérito no sea mío) de que se compre este cómic, extenderé aquí mi recomendación.


LA FUENTE (THE FOUNTAIN)
Planeta De Agostini, Color, 172 Páginas, 15,95€.

Guión: Darren Aronofsky (& Ari Handel).
Dibujo: Kent Willams.
Tinta: Kent Williams.
Color: Kent Williams.


Si Darren Aronofsky en la excelente Requiem por un sueño hacía una parábola de la felicidad y la adicción y en Pi, una película que me fascinó completamente, nos hablaba del Árbol de la Ciencia, de los peligros, ventajas o desventajas, o la posibilidad o imposibilidad de saberlo todo, de conocer la realidad, esta vez en La Fuente nos habla del Árbol de la Vida.

El amor, la muerte y la búsqueda de la vida eterna se entremezclan en personajes paralelos en tres épocas diferentes de la historia: un conquistador español en el Imperio Azteca, un doctor empeñado en lograr una cura contra el cáncer que sufre su mujer y un astronauta del siglo XXVI contemplando la muerte de una estrella.

La parte gráfica corre a cargo de Kent Williams, de quien ya tenía una excelente opinión tras Dime, Oscuro y Blood, una historia sangrienta. Aronofsky le dio total libertad creativa y ha rematado una historia magistral con unos dibujos maravillosos y evocadores.

Para mí una obra de arte, no se la pierdan. La película lo tendrá complicado para estar a la altura pese a que la idea del film era anterior a la novela gráfica.

Vayan haciendo boca con el TRAILER.

domingo, 16 de julio de 2006

Post Secret



viernes, 14 de julio de 2006

Arroz hervido

Me parece increíble, ahora que lo pienso, estar ahí sorbiendo mi granizado y hablando sobre la vida... No tengo derecho, considerando con quién lo estoy haciendo.

No sé nada, me hago pequeñita, soy una mota minúscula que se lleva el viento. Soy unos ojos que pasan y miran por la ventana, como cuando voy en autobús y espío a los ocupantes de los coches o a los ocupantes de los edificios como colmenas, que preparan la cena, planchan la ropa o hacen todas esas cosas tediosas que se hacen en la vida cotidiana sin pensar que un par de ojos te vigilan y ven lo hermoso de esos gestos íntimos. Una chica que canta mientras conduce. Una señora que pasa en bata con una toalla enrollada en la cabeza. Entran ganas de llorar. Yo no soy nada para ellas. Ellos podrían no existir más allá de ese cuadradito transparente, podrían ser un escenario o una proyección. ¿Tendrán problemas y sueños y preocupaciones? ¿Les costará llegar a fin de mes? ¿Les fascinará la voz de Nick Cave? ¿Odiarán a Maria Teresa Campos? ¿No sabrán cómo asumir la muerte, el olvido, el rencor o el fracaso? ¿Serán sólo sombras en la pared de la caverna?

Mi teoría expuesta entonces, ante el granizado, sobre que alguien a quien no le guste comer no puede amar la vida de la misma manera que alguien que adore comer me parece más y más absurda y excesiva. Hablábamos sobre una compañera de una amiga que casi sólo come lomo con patatas y arroz hervido. Pero lomo sin pimienta ni nada. Y arroz hervido con agua y sal, nada de un ajito o un par de hojas de laurel para dar sabor, nada de tomate o salsa alguna. Sólo arroz hervido, arroz blanco, del que te dan cuando estás enferma. Conclusión: no le gusta comer.

Olvidémonos de la comedora de arroz y admitamos que hay gente a quien no le gusta comer, que comen por alimentarse, porque tienen que hacerlo, para sobrevivir. No disfrutan del placer mayúsculo de la gastronomía. Se pierden todo un mundo de sabores, aromas, texturas... explosiones de auténtico placer orgásmico en las papilas gustativas. Para mí es aberrante, inexplicable, ¡un horror!

De igual manera hay gente a la que no le gusta leer o no les gusta la música (más allá de las cuatro canciones bailables de las radio- fómulas), o no les gusta el cine o el teatro... Aunque nos entren ganas de llevarnos las manos a la cabeza por ello, existen. No, no se corten las venas, eso sí sería excesivo.

Mi pretenciosa teoría era que esas personas (hablábamos de las que no les gusta comer en particular pero se hacía extensible a todas las demás mencionadas) no disfrutaban tanto la vida, que no la exprimían al máximo, como a los que sí les gusta saborear, por ejemplo, un buen fricandó o un buen bacalao al pil- pil. Asociaba, por decirlo de algún modo, que para estar realmente vivo al 100% debes apreciar los placeres que te ofrece la vida. Y el placer de comer es el único, junto al del sexo, en el que se emplean los cinco sentidos. ¿Cómo puede, como el sexo, no gustarle a alguien?

Y lo mismo me da por pensar a veces sobre los que no han leído un libro en su vida o no disfrutan con la música, o sobre aquellos que van al cine "a lo que den" y para los que la idea de buen cine es únicamente la última americanada para pasar el rato (ojo, digo "únicamente" porque yo también disfruto con muchas americanadas, tampoco soy una selecta visionadora gafapasta de cine turco o afgano). Me pregunto a veces cómo pueden no gustarles esas cosas o cómo puede ser su vida sin esos elementos que yo creo tan imprescindibles. Me imagino cómo pueden ser sus pensamientos sin esas referencias cinematográficas, literarias, ficticias que a veces trufan los míos (no siempre, en ocasiones soy ameba mental más de lo que me gustaría). Pero de repente me doy cuenta de que quizá tengan experiencias que yo no tengo ni conozco y que son mucho más excitantes para ellos que las mías. Coño, no hay que ser tan etnocéntrico...

Lo importante es pasar por la vida con todos los sentidos bien abiertos a nuevas experiencais para no perderse nada, disfrutar cada segundo porque nunca sabes cuándo será tu último fricandó, tu último polvo en el sofá, tu última escucha de "Hutterite Mile", tu última película o tus últimas lineas leídas...

jueves, 13 de julio de 2006

It's evolution, baby!

Al final parece que no podré hacer doblete viendo a Pearl Jam en Badalona y en el Azkena. Les veré sólo en Vitoria (esperemos que toquen mucho, mucho) porque en Badalona tocan el día 1, coincide con el primer día del festival y tendríamos que perdernos los conciertos del jueves.

En mi lista de los diez mejores videos musicales de la historia creo que estaría este (que salga Muerte es todo un detalle):


Pearl Jam - Do The Evolution

miércoles, 12 de julio de 2006

Crazy Diamond, Corpsman In Anguish & Tiny Young Girl Fearless

Ayer supe que el "diamante loco" Syd Barrett nos ha dejado recientemente, aunque algunos ya hace tiempo que le daban por muerto.

No ha trascendido la causa de su fallecimiento el domingo pasado a los 60 años en la casa materna, en la que residía desde hace bastante tiempo apartado del mundanal ruido. Padecía esquizofrenía (provocada o agravada por el consumo de LSD) y diabetes. El genio oscuro y loco, jardinero, pintor y creador del sonido de Pink Floyd ha iniciado un nuevo viaje.

Wish You Were Here...

Me entero hoy de otra pérdida notable provocada por esa maldita enfermedad que es el cáncer. Ha fallecido la fotógrafa Catherine Leroy, la autora entre miles de fotos memorables de la fotografía "Corpsman in anguish" (1967) que la hizo famosa. Precisamente esta:


En 1966, cuando tenía 21 años, compró un billete de ida a Saigon con el propósito de documentar la vida de los soldados americanos en Vietnam. En 1967 fue la única periodista acreditada para saltar en paracaídas junto a los marines durante una misión de combate con la 173ª unidad aerotransportada. La historia de cómo fue capturada por los vietnamitas y de cómo consiguió escapar apareció en el Times.

Esta chica delgada y pequeña, de mirada simpática, se ganó el aprecio de todos los soldados y se mostró siempre valiente y obstinada en su excelente trabajo. Después de Vietnam cubrió otros conflictos en Somalia, Afganistan, Irak, Irán, Libia, Chipre y el Líbano.

Rodó y dirigió la película "The Last Patrol" sobre el movimiento de los anti- veteranos de la guerra de Vietnam en USA. Es co-autora de libro "God Cried" junto a Tony Clifton, sobre el asedio de Beirut por parte de Israel en 1982.

Fue la primera mujer en recibir, entre otros muchos premios, el Robert Capa por su reportaje en el Líbano.

Como Barrett, tenía 60 años.

Descansen en paz.

El poder del trueque (y de los medios de comunicación, claro)

Internet da pie a historias asombrosas.

La última que he escuchado es la de un tipo que se propuso conseguir una casa cambiándola por un clip rojo. Y lo ha conseguido.

El 12 de julio pasado Kyle McDonald lanzó un desafío en la red:

one red paperclip.
one house.
one year.

A día de hoy, 12 de julio, un año después, tras varios trueques (un bolígrafo, un generador, un viaje, un camión, un contrato discográfico, una tarde con de Alice Cooper, una bola de nieve de KISS, etc.), finalmente ha hecho su último cambio de un papel en una película por una espléndida casa en la ciudad canadiense de Kipling Saskatchewan donde vivirán él y su novia. El propio alcalde de la ciudad se la ha ofrecido. Además de eso va a ser homenajeado por la ciudad con un pack de bienvenida que incluye un cheque regalo para gastar en tiendas de Kipling, las llaves de la ciudad, el nombramiento como ciudadano honorífico, la declaración del 12 de julio como el Día del Clip Rojo y la construcción del clip rojo más grande del mundo.

¿Por qué no se me habría ocurrido a mí antes?

lunes, 10 de julio de 2006

Semana negra


El pasado viernes 7 de julio salió de la estación de chamartín el Tren Negro. Iba cargado de escritores y periodistas con destino a la estación de Jovellanos, en Gijón. Les esperaban para la inauguración de una fiesta literaria, la XIXª Semana Negra de Gijón, este año dedicada a la memoria histórica de la Guerra Civil.

Para los que no sepan lo que es que lean esto que escribe su director y resumiendo mucho se podría decir que es un encuentro de apasionados de la novela negra y de ficción que reune gente heterogenea y que organiza cosas como la “Itinerante Subasta Instantánea”, varios talleres literarios o el Gran Concurso Internacional de Manzanas Asadas...

Los que puedan que se acerquen, seguro que no se arrepienten.

viernes, 7 de julio de 2006

Into My Arms



I don't believe in an interventionist God
But I know darling that you do
But if I did I would kneel down and ask Him
Not to intervene when it came to you
Not to touch your hair on your head
But to leave you as you are
And if He felt He had to direct you
Then direct you into my arms

Into my arms oh Lord
Into my arms oh Lord
Into my arms oh Lord
Into my arms

I don't believe in the existance of angels
But looking at you I wonder if that's true
And if I did I would summon them together
And ask them to watch over you
To each light a candle for you
To make bright and clear your path
And to walk like Christ in grace and love
And guide you into my arms

Into my arms oh Lord
Into my arms oh Lord
Into my arms oh Lord
Into my arms

But I believe in love
And I know that you do too
And I believe in some kind of path
That we can walk down me and you
So keep your candle burning
Make a journey bright and pure
That you'll keep returning always and evermore

Into my arms oh Lord
Into my arms oh Lord
Into my arms oh Lord
Into my arms

Nick Cave & The Bad Seeds
(The Boatman's Call )

P.S. Quería poner esa magnífica foto de ahí arriba y no sabía qué inventarme así que os dejo una canción para el fin de semana. But I believe in love...

P.P.S. Ayer me llegó el libro con su primer cuento impreso que muy amablemente me ha enviado el Increíble Mike desde Bilbao. Gracias de nuevo por el detalle, me ha hecho muchísima ilusión y leeré atentamente todos esos cuentos de escritores noveles. Seguro que tengo muchas cosas que aprender de todos ellos. Valor y determinación, sobre todo.

miércoles, 5 de julio de 2006

Vienen los Reyes... otra vez

Ayer vinieron los Reyes Magos.

Bueno, en realidad vinieron el 6 de enero, como todos los años, pero me dejaron una entrada para ver a los Rolling Stones y no pudieron saber que a Keith Richards le daría por subirse a los cocoteros como un mono (aunque cada vez se parezca más a uno), será que estaba ensayando para hacer de pirata... El caso es que el concierto se anula y a los Reyes los de La Caixa les devuelven el dinero de la entrada y tienen que pensar en otro regalo. Y llegó ayer.

La primera sorpresa fue esta pequeña maravilla (bueno, no tan pequeña, que es como un ladrillo), el primer volumen de las obras completas de Lovecraft que edita Valdemar con su acostumbrado buen hacer y buen gusto. Abarca toda su producción literaria entre 1905 y 1926, desde sus comienzos influidos por el maestro Edgar Allan Poe o por Dunsany hasta el inicio de los cuentos alrededor de su creación más recordada, los mitos de Cthulhu, con el cuento “La llamada de Cthulhu” (1926).

Voy a saborearlo poco a poco. ¡Y es mío para siempre! Estoy tan acostumbrada a leer libros de la biblioteca que poseer un libro así me alegra enormemente, me llena de satisfacción, como a quien tiene un tesoro.

Mi otra sorpresa de Reyes me la he llevado puesta esta mañana a trabajar. En las orejas, y no son unos pendientes sino unos auriculares. Roger dice que con estos no me quedaré sorda ni tendré que poner el iPod a máximo volumen. Y al menos en esto último tenía razón. Son extraños porque van dentro del oído, como los tapones que me ponía cuando iba a la piscina. Me aíslan completamente del exterior, que es lo que necesitaba para escuchar música en el tren, el bus o el metro sin los molestos ruídos. Y son toda una experiencia. Creo que me va a gustar, y mucho.

Con estos auriculares hay tal silencio que puedo escuchar mi propia respiración como cuando estás nadando, como desde dentro. Entre canción y canción escucho mis latidos y mi pie golpeando el suelo cuando camino. La voz de Robert Fisher (sonaba "Regard The End" de Willard Grant Conspiracy) venía de dentro de mi cabeza, sonaba como si me susurrara al oído, y los cellos que entran con la fuerza de la marea me erizan el vello de la coronilla, y las guitarras me transportan...

Gracias, Roger. Ets el meu rei!

martes, 4 de julio de 2006

Soy un accidente


Chris Cornell en una mañana de euforia...

Soy un accidente,
un error de medida.
Un viajero de barro
que se lleva la corriente...
Soy el salvaje que derriba sus dioses,
que se atrinchera en tu cama.
Soy la galerna que te azota.
Yo conjugo al huracán.
(...)

No pretendo conseguir perdurar
porque sé que sólo soy un accidente.
Soy como un animal
agazapado y vigilante.
Soy el caos
o sólo un alma polvorienta.
Soy un accidente...

El último de la fila
Nuevas Mezclas (Emi Rec. 2000)

Esta mañana, entre el sueño y la vigília, en el autobús, escuchando Dirt (ya véis que la mía también ha sido una mañana de euforia) he tenido un extraño cruce de cables y de repente me he dado cuenta de una inquietante e ignominiosa conexión El último de la fila/ Alice in Chains. ¡Hordas de fans enfurecidos a mí!

Mejor lo explico antes de que se me lapide en la plaza pública: el riff del principio de la canción "Dirt" ha sido plagiado por Portet y García. Lo que no puedo recordar es la canción exacta, diría que del álbum Astronomía Razonable. Y digo que estos han plagiado a aquéllos y no al contrario (sería extraño, pero nunca hay que descartar nada) porque el álbum Dirt es un año anterior. ¿Manolo García, o mejor Quimi Portet, que me cae mejor, escucharían Alice In Chains por aquella época? ¿Me estoy haciendo una empanada mental y la dejo aquí plasmada para escarnio público?

Tendré que comprobar si tengo razón o sólo han sido imaginaciones mías porque estaba soñando. Y los sueños, sueños son.

lunes, 3 de julio de 2006

Girls and the city

Al final no tuve que ponerme un collar de pinchos, ni escupir en los cubatas de los pijos, ni mearme en la barra como amenacé, toda falsa punk attitude, cuando me enteré que mis amigas querían ir a bailar el sábado por la noche. Prometí portarme bien, ser buena, ponerme mona (bien, una hace lo que puede en este sentido), y sonreír ante el hecho irrefutable de que no me iba a gustar en absoluto la música que sonaría en los sitios a los que me iban a llevar.

Bien, bien, con alguna de ellas hay divergencias de gustos irreconciliables y ya está, no pasa nada. No las odio por eso. Por mucho que yo sea una persona de filias y fobias instantáneas, por mucho que pueda opinar sobre alguien, a las primeras de cambio, "me cae mal" (a veces soy así de capulla), los gustos musicales no suelen ser un motivo para guiar mis opiniones. Bueno, hay casos extremos pero no es lo más normal. Puede que alguna de ellas no sepa ni siquiera que Alice in Chains es un grupo de música o que le guste ponerse Shakira en el coche pero eso no importa, son buena gente, las puedo querer igual. Sean poppies, reaggetoneras, danzarinas del vientre o de sevillanas. Me caen bien, y dos de ellas son Mis Amigas. Nada es más fuerte que eso.

Y podemos cenar juntas en el japonés, y no las miraré mal si piden un tenedor para pinchar el salmón o los makis, aunque por la forma en que se desmontan estos últimos quede claro que definitivamente así no es como deben comerse. Risas aseguradas. Los de la mesa de al lado, un cumpleaños para 12, eran unos rancios que apenas hablaban y se estaban durmiendo antes del postre. ¡Menudo cumpleaños!

¿Por qué cuando nos juntamos un grupo de mujeres somos tan escandalosas? Ni siquiera estábamos borrachas. ¿Por qué acabamos hablando de los hombres? En esta ocasión, y en clave de humor, se repitió el concurso de quién había estado con el peor. "Chandalmán" tenía muchos puntos pero ganó mi historia del "psicópata", o quedamos en empate, no estoy segura. Esto fue durante la cerveza que tomamos en el bar The Passenger, donde intenté recargarme las pilas de música ante lo que estaba por venir. Y lo que estaba por venir pudo ser mucho peor. Que no es tampoco por halagar la discoteca, Linea 6,25, donde estuvimos hasta las tres y cuarto, pero lo soporté con estoicismo y con la ayuda impagable de mi abanico rojo (este calor va a acabar conmigo).

Pobrecillo, para olvidármelo luego en el flamante coche nuevo de G.


Bueno, nosotras no éramos cuatro, como ellas, sino cinco. Y nos faltaban unos cuantos margaritas para ponernos a hablar de sexo. Y nos faltaban unos cuantos millones para poder lucir sus modelitos. Vamos, que no tenemos nada que ver con las de Sex and the City, ya nos gustaría a nosotras. Pero salir con amigas y reír con ellas es algo que no tiene igual y sólo esa serie de televisión ha sabido plasmar la amistad femenina. Ese "te odio por haberte comprado ese vestido que yo quería" o "por volver con ese tío que no te conviene" y ese "te quiero por dejarlo todo por escuchar mis problemas, por ser mi confidente y estar siempre que te necesito, sin condiciones".

sábado, 1 de julio de 2006

SLOBBERBONE


Meltdown

Ten minutes to meltdown, I'm having a drink
And I don't think you care, no I don't even think
About you or the hands that you say you don't love
As you hold them so tight while the sky up above
Opens up and rains down with an unholy bore
There's holes in the ceiling, there's holes in the floor
There's holes in these walls all so covered with grime
Hey Baby, it's the end of the world, have a good time

Tectonically speaking integrity's lost
Still I don't feel foundation was ever at cost
Just some old bricks and mortar, some holes to be filled
This plywood and prefab can all be rebuilt
It's just toothpicks and twine, some matchsticks and paste
But it's all too late now, oh my god what a waste
And I feel the ground shaking, I hear a strange sound
Hey Baby, it's the end of the world, I will see you around

Affection is earthbound, our crushes of stone
But these all fall away, still you're never alone
When your one mode of function's steadfast deconstuction
Of attachments once forged with a fiery rambunction
And I can't help but think way before the big sink
That the streets of Atlantis already held a stink
And I can't help but know way deep down in my soul
That the best has already come and now it's time to go
So sign all your yearbooks, give a last glance
We've all missed the prom, still you're used to this dance
Soon a figureless shadow will drown out the sun
Hey Baby, it's the end of the world,
I hope you have fun
I hope you have fun

jueves, 29 de junio de 2006

Títeres

El calor parece más insoportable este año que cualquier otro. Quizá porque ha llegado sin avisar, sin primavera previa que te temple el cuerpo y te prepare para el sol de justicia. En la calle los perros que no paran de ladrar y los niños que gritan y corretean me resultan también más insoportables que nunca sobre el ardiente asfalto y bajo la asfixiante atmósfera. No lo aguanto, crispan mis nervios y les estrangularía a ellos y a sus amos y padres respectivamente por dejar que molesten así a los demás sin ni siquiera inmutarse. Intento abstraerme lamiendo mi delicioso cucurucho de helado italiano artesano de café y chocolate giandugia. Qué placer para los sentidos.

Ya de vuelta, delante del ventilador, elegimos película y rebuscando en la deuvedeteca (¿?) de Roger por fin aparece y puedo ver Dolls de Takeshi Kitano (sí, el del castillo). Con un lirismo desbordante y una sensibilidad sin sensiblería Kitano nos enseña tres historias donde el amor es atadura tanto cuando se tiene como cuando se pierde: en los trágicos vagabundos unidos por una cuerda, en la novia eterna que espera cada sábado en el parque, en el fan que se quita los ojos, irónicamente, para poder ver a su idolatrada y desfigurada amada. Almas dolientes y tragedia por amor.



Acer Palmatum
Los personajes son títeres de sus sentimientos, son muñecos siendo arrastrados por sus pasiones y por la dureza y la injusticia de la existencia. Los personajes centrales, como las marionetas que se nos muestran al principio, caminan y caminan sin destino o en busca de su destino a través de las cuatro estaciones. Primavera, con los cerezos en flor; verano, con la escena en la playa; el otoño, con los rojos arces japoneses; y el invierno, cuando todo muere en la nieve...

Pero como seguro que soy la última en ver esta maravillosa película y ya hay miles de blogs exaltándola mejor hablo de marionetas o títeres, un arte que me apasiona gracias a Jim Henson (Nota mental: escribir un post dedicado a Jim Henson). Takeshi, como seguro todos ya sabéis, se inspiró para esta película en historias del teatro tradicional japonés que llamamos bunraku. Aunque, por lo visto, y para ser exactos deberíamos llamarle "Ningyo Joruri", arte que combina dos importantes tradiciones niponas: la recitación de cuentos o joruri y los títeres o ningyo. Si hoy lo llamamos bunraku es por su famoso promotor, Uemura Bunrakuken. A principios del siglo XIX él construyó un teatro de ningyo joruri en Osaka para su propio grupo de artistas, haciendo más famosa este tipo de arte escénica y llegando a no tener competidor en maestría. Tuvo tanto éxito que el ningyo joruri pasó a conocerse como Bunraku.


El joruri, o el arte de los cuentacuentos en Japón, se inició gracias a músicos itinerantes que amenizaban la recitación con un laúd o biwa. En el siglo XVI se reemplazó este instrumento por otro similar al actual instrumento de cuerda denominado shamisen, cuyo sonido gustaba más al público. La tradición de los títeres (ningyo) es mucho más antigua, llegando a remontarse al siglo VIII. Los titiriteros itinerantes, llamados kugutsushi, recorrian el país cantando canciones que daban ritmo a sus actuaciones. Las marionetas y la recitación se unieron a fines del siglo XVI para formar un arte que se denominó ningyo joruri, adoptando un estilo mucho más refinado.

Las historias del bunraku (todo un género literario) proceden de las antiquísimas leyendas samurai y en acontecimientos cotidianos, con personajes del pueblo llano, probablemente inspirados en hechos reales, de los que se ha perdido la memoria. La mayoría de historias son tremendamente trágicas y tristes, expresan los sentimientos de la gente sumida en las contradicciones de la vida.

Cada marioneta, siempre rica y espléndidamente ataviada, es manipulada por tres personas vestidas de negro y calzando los butai geta o chanclos tradicionales de este teatro. La primera mueve la cabeza y el brazo derecho; la segunda, exclusivamente el brazo izquierdo y la tercera, normalmente el más primerizo, se encarga de las piernas. El narrador o tayu, el intérprete de shamisen y los manipuladores de las marionetas son tres elementos diferentes y cinco personas trabajando al unísono, lo que hace del bunraku algo espectacular.

“Los que mueven el brazo izquierdo y los pies perciben los sutiles movimientos de la cabeza y el hombro derecho, después continúan manipulándolos como una única unidad. Esto hace que la marioneta se mueva suavemente, con lo que algunas veces esta suavidad parece más humana que la de una persona real. El maestro manipula la cabeza y el brazo derecho y los otros dos intérpretes sienten el conjunto, a través de la marioneta, como si formara parte de ellos. Esta experiencia continúa enseñándome cosas”. Explica Yoshida Tamasho, un joven intérprete de este maravilloso arte.

Si algún día voy a Japón... No, no, no. Corrijo. Cuando vaya a Japón será en primavera para ver los cerezos en flor. Y asistiré a una representación de bunraku allí. Debe ser algo mágico y extraño para una occidental.

martes, 27 de junio de 2006

LOVE, HATE, LOVE

Hoy iba a hablar del concierto de Alice In Chains de ayer. De que fue una experiencia impagable de sudor y casi lágrimas, de vello de punta en ciertas canciones. De cómo Layne no estaba pero llenaba la sala en los corazones de todos. De canciones inmensas que tuve el privilegio de escuchar en directo con una banda que se salió. De un público entregadísimo, cantando todas las canciones, vibrando, saltando... Iba a hablar del que sin duda es para mí el concierto del año a falta del de Pearl Jam. Estaba feliz, muy feliz por lo que viví ayer.

Pero he recibido una noticia desoladora sobre la que prefiero no hablar. Y estoy agotada, somnolienta, cansada y afónica. Mi cabeza no funciona demasiado bien ahora, así que sólo una canción.


NUTSHELL

Lyrics: Staley
Music: Cantrell, Inez, Kinney


We chase misprinted lies
We face the path of time
And yet I fight
And yet I fight
This battle all alone
No one to cry to
No place to call home

Oooh… Oooh…
Oooh… Oooh…

My gift of self is raped
My privacy is racked
And yet I find
And yet I find
Repeating in my head
If I can't be my own
I'd feel better dead

Oooh… Oooh…
Oooh… Oooh…

viernes, 23 de junio de 2006

Solsticio de verano, Alban Heruin, Inti Raymi o Verbena de San Juan

Las culturas antiguas pre-cristianas, ya fuera la cretense, la helénica, la etrusco-romana o la ibérica, nos han legado ritos y costumbres de componente místico donde predominan la preocupación del hombre por la identificación con la naturaleza y la purificación a través del fuego, el agua, la tierra y el viento.

Los antiguos celtan llamaban Alban Heruin a esta noche que se acerca. Los druidas encendáin fuegos circulares en lugares sagrados, cerca de fuentes de agua, que mantenían vivos toda la noche y jugaban con antorchas, o encendían ruedas que hacían rodar por pendientes.

Para los incas el Inti Raymi era la celebración del solsticio de invierno, festividad en honor al dios- sol Inti. Según la wikipedia:

Ese día, el soberano y sus parientes esperaban descalzos la salida del Sol en la plaza. Puestos en cuclillas ("que entre estos indios es tanto como ponerse de rodillas", aclara el cronista), con los brazos abiertos y dando besos al aire, recibían al astro rey. Entonces el inca, con dos vasos de oro brindaba la chicha: del vaso de la izquierda bebían sus parientes; el de la derecha era derramado y vertido en un tinajón de oro.

Después todos iban al Coricancha y adoraban al Sol. Los curacas entregaban las ofrendas que habían traído de sus tierras y luego el cortejo volvía a la plaza, donde se realizaba el masivo sacrificio del ganado ante el fuego nuevo que se encendía utilizando como espejo el brazalete de oro del sumo sacerdote. La carne de los animales era repartida entre todos los presentes, así como una gran cantidad de chicha, con la que los festejos continuaban durante los siguientes días.


Todas las fiestas en diferentes puntos del mundo la madrugada del 24 de junio (o el 21 de junio en ciertos sitios) coinciden en celebrar el instante en el que el Sol se hallaba en su máximo esplendor, cuando dura más tiempo en el cielo y muestra su máximo poder a los hombres, el solsticio de verano, el día más largo. Y la noche más corta. El triunfo de la luz sobre la oscuridad. Una noche mágica.

Desde muy antiguo se encendían grandes hogueras en esa noche. El fuego era protección para los hombres y los animales contra las bestias feroces, aleja la noche y su misterio y proporciona luz, calor y ayuda a cocinar los alimentos. Es purificador cuando quema lo que no queremos, es renovador para los campos. El fuego es mágico.

Aunque la noche del solsticio es la del 21 de junio la iglesia adaptó la fiesta pagana en origen, asociándola a San Juan Bautista. Es una noche en la que todo puede suceder, cuando las hierbas tienen propiedades que todo lo curan o espantan malos espíritus, las mozas encuentran novio y el amor no tiene ataduras. Las brujas y las hadas campan a sus anchas, los tesoros escondidos brillan y pueden ser descubiertos y quien coge en esta noche la hierba llamada verbena (tambien valeriana y trébole) queda curado de todo mal o consigue a su amor. De aquí viene que en castellano a la fiesta se le llame verbena. La noche también se asocia a otros rituales destinados a obtener pareja o a conservarla: la pareja que saltaba unida la hoguera (o pasa sobre sus brasas) conseguía felicidad y buena fortuna, las jóvenes arrojan guirnaldas trenzadas por ellas a sus amados a través de las llamas y ellos debían recogerlas antes de que cayeran al fuego. Las guirnaldas se guardaban como talismanes de buena fortuna y, ocasionalmente, se quemaba alguna cinta en el hogar para procurar protección de sus habitantes y animales.

La presencia del agua es uno de los grandes símbolos de las celebraciones de San Juan que parece no tenerse en tanta consideración y que, sin embargo, es una parte esencial de numerosos ritos de esta festividad. Se tiran guirnaldas al mar o algunos grupos, para finalizar las ceremonias, se introducen desnudos entre las olas, comulgando por un corto tiempo con el mar y recibiendo de él toda su fuerza.

Aquí comemos coca de Sant Joan, tiramos cohetes y hacemos hogueras y, si se está muy borracho, la fiesta puede acabar con baño en la playa y chocolate con churros de almuerzo. No sé si estoy yo para tanto pero Roger ha encontrado el Ron Amazona del que hablé en un post anterior (¡53º de alcohol!).

¡Feliz Verbena de San Juan a todos y a todas!

jueves, 22 de junio de 2006

Sorolla y Sargent


Sorolla, La bata rosa
Mientras en los blogs amigos discuten sobre qué cuadro colgarías en tu salón yo de repente recuerdo que no he hablado de un descubrimiento que hice recientemente en el Museo Thyssen- Bornemisza gracias a Roger: John Singer Sargent, del que contemplamos pasmados dos obras de gran formato: Mrs. Charles Russell (1908) y Retrato de Millicent, Duquesa de Sutherland (1904). Quizá debería decir que re- descubrí a Sargent porque luego, viendo en internet un cuadro del pintor de unas niñas con lámparas de papel, recordé el impacto que esa obra había causado en mí la primera vez que la ví, seguramente en alguna clase de estética. Claro que, una vez más, como lo que hablábamos sobre Klimt, las reproducciones no hacen justicia a las obras de Sargent.

Ni tampoco hacen justicia al original las reproducciones de Sorolla, cuyo museo- casa también visitamos el fin de semana que fuimos a ver a los Guns a Madrid.


John Singer Sargent, Cashmere
Casualidades de la vida, descubro que estos dos pintores tienen muchas cosas en común y que la Fundación Thyssen, en colaboración con el Museo Sorolla y el Ministerio de Cultura, ha organizado una gran antológía comparada de ambos artistas que se inaugurará en el Museo Thyssen de Madrid el próximo octubre, con Tomás Llorens como comisario, ex director del IVAM, del Museo Reina Sofía y del Museo Thyssen, y que la muestra, compuesta por 176 obras, se verá en París desde febrero a mayo de 2007. Una gran oportunidad de verlos juntos.

Copio directamente la buena noticia del diario digital Las Provincias:

Joaquín Sorolla (Valencia, 1860-Cercedilla, 1923) y John Singer Sargent (Florencia, 1856-Londres, 1925) fueron dos de los pintores más famosos de su época. Artistas sobresalientes que tuvieron un éxito comercial enorme que los convirtió en multimillonarios. Pese a ello, la crítica más exigente les consideró en vida unos genios. Una coincidencia casi milagrosa.

Años estelares
2006 y 2007 son dos años estelares para Sorolla. Además de su presencia destacada en las principales subastas internacionales, la Fundación Bancaja mostrará en Valencia, Madrid, Barcelona y Sevilla, durante este año y el próximo, los murales que pintó para la Hispanic Society de Nueva York.

Ahora hay que sumar la antológica preparada por la Fundación Thyssen, en la que será una de las grandes exposiciones del año. Pero en esta ocasión, compartiendo protagonismo con Sargent. “Son dos pintores muy diferentes, aunque ponerlos en paralelo y mostrar las coincidencias de su carrera, tiene un interés extraordinario”, afirma Tomás Llorens.

John Singer Sargent nació en Florencia, de familia norteamericana. Estudió pintura en Italia y Francia,, tuvo contacto cercano con los impresionistas y a través de Claude Monet recibió influencias de Velázquez. Sorolla también reconoció siempre lo mucho que debía a Velázquez.

A los 32 años, Sargent se instaló definitivamente en Londres, donde cimentó su fama como gran retratista (la imagen más conocida del escritor Henry James corresponde a un retrato de Sargent) y, ya en su madurez, como extraordinario acuarelista. Sorolla y Sargent se conocieron y apreciaron, e incluso mantuvieron correspondencia.

Tendencia naturalista
Llorens plantea no sólo un paralelismo entre Sorolla y Sargent, sino también entre la tendencia naturalista de ambos, tendencia que sienta las bases de la modernidad, con el naturalismo literario representado por escritores como el francés Zola o el portugués Eça de Queiroz. “Son artistas que anticipan un mundo nuevo”, dice Llorens.

La antológica se estructura en varias salas. En la primera de Sargent se muestran sus interiores y primeros retratos, y en la de Sorolla sus temas sociales (Y aún dicen que el pescado es caro, Trata de blancas...). En la segunda sala de Sargent aparecen temas orientales y paisajes de Andalucía, norte de África y Venecia. En la de Sorolla, sus temas del mar. En las dos siguientes salas se presentan los grandes retratos del pintor norteamericano y valenciano (“los retratos de Sorolla son estupendos, no han sido suficientemente valorados”, afirma Llorens).

En una sala grande y común se verán los retratos de grupo, “en los que se evidencia la obsesión de ambos por Velázquez”. A Llorens le hubiera gustado contar con el cuadro Mi familia (1901), de Sorolla, que pertenece a los fondos del Ayuntamiento, pero este cuadro, por decisión municipal tomada hace tiempo, no se cede para ninguna exposición. La antológica muestra asimismo, a través de sus bocetos, “los grandes proyectos en que se embarcaron los dos pintores, Sorolla para la Hispanic Society y Sargent para la Universidad de Boston, proyectos que no les salió como ellos ambicionaban”, opina el comisario de la muestra.

Por último se exponen obras de la última etapa, “que señalan un cambio de época y en la que, una vez han llegado a lo más alto, abandonan el mundo comercial y pintan para sí mismos, con lienzos muy bellos y de gran modernidad, como La siesta, de Sorolla, o las maravillosas acuarelas de Sargent”, concluye Llorens.

RAFA MARÍ
rmari@lasprovincias.es

Sigo sin saber qué colgaría en mi salón... Si tuviera salón, claro. Eso es lo principal, luego ya me preocuparé de lo que cuelgo.